“Mi trabajo es emoción”

82

Rescatamos de nuestro archivo la lectura de otro ilustre de la cocina, realizada en 2010, por Mayte Solán. En nuestra edición digital no hay dos sin tres: Arzak, Pepe Rodríguez y Ferrá Adriá, al alcance de tu mano.

rsg_60-31Es considerado por muchos el mejor cocinero del mundo. Su lista de reconocimientos es tan extensa que se hace imposible de enumerar. A pesar de todo, Ferran Adriá no pierde el norte. Trabajar, innovar, superarse y, sobre todo, ilusionar con sus elaboraciones, es, para Adriá, lo más importante. El chef habla para La Revista de Sotogrande de su pasión por la restauración, del futuro, el pasado e, incluso, de él mismo.

Dicen que comer en elBulli es una experiencia que despierta todos los sentidos. 2010 es la penúltima temporada del restaurante bajo su actual formato, ¿cómo sorprenderán este año?

Intentaremos, sobre todo, que sea la mejor temporada. Para ello trabajaremos con la misma ilusión y grado de pasión que el primer día, como lo hemos hecho cada año.

Después, en 2014, elBulli se convertirá en una fundación, ¿en qué consistirá exactamente?

La creación de esta Fundación es otro paso adelante, ciertamente muy significativo, en nuestra vocación de evolución constante y permanente compromiso con la creatividad. Todo lo que hemos hecho lo hemos compartido siempre con el mundo gastronómico.

Esta Fundación nos permitirá llevar aún más lejos este Leitmotiv, porque será una Fundación abierta a todos los que -como nosotros- viven con la convicción de que lo que hemos recorrido juntos no es más que el principio de un largo camino que nos

llevará a alcanzar también juntos nuevas metas. La Fundación de elBulli será la Fundación de todos los amantes de la gastronomía de vanguardia…, un vivero de nuevas ideas y de nuevos talentos para ir juntos y de la mano más lejos todavía.

rsg_60-28El barómetro del Observatorio de la Cultura publicó recientemente que su nombre y el de Pedro Almodóvar son los más destacados de la cultura española, ¿cómo se lleva ser considerado uno de los más grandes?

Llegar al número uno significa el reconocimiento a un trabajo bien hecho, pero para mantenerse no se tiene que bajar la guardia, se tiene que seguir trabajando con el mismo nivel de exigencia; trabajo, trabajo y trabajo. Y una gran humildad. Nunca dejamos de aprender.

Para llegar a la cima, sin embargo, hay que escalar mucho, ¿cómo fueron los comienzos?

Muy duros, durante muchos años la gente no entendía la cocina que hacíamos, recuerdo muchos servicios quedándonos a cero, sin ninguna reserva y al final del día sin la visita de ningún cliente. Sin embargo, como nosotros trabajamos para hacer felices a los comensales, y nunca nos propusimos ganar premios, todos los premios que pueden llegar los consideramos un regalo, una circunstancia maravillosa, sobre todo por esta razón, porque no los buscábamos.

Después de tantas innovaciones, ¿cómo lo hace para mantener la creatividad que le caracteriza y esa pasión?

Tengo la suerte de hacer y de poder trabajar en algo que me gusta. Hay momentos buenos y no tan buenos y lo que me motiva a seguir es saber cuál es el límite en lo que hago. Todo esto sólo se puede aguantar con el mismo entusiasmo si existe una auténtica pasión por el trabajo. Por hacer felices a los clientes, por cumplir con el trabajo bien hecho, por superarse cada día. Probablemente, elBulli se explica cada día gracias a esta suma: presión+ pasión.

¿Podría vivir sin crear?

Yo no tenía la intención de ser cocinero y menos de dedicarme a crear, por lo que todo lo que he conseguido en creatividad es un regalo. Y esto, para un creativo, es fundamental, sobre todo, si quiere tener una actitud positiva con el trabajo y con la vida.

Sus elaboraciones culinarias van más allá de la cocina, ¿cómo definiría su trabajo?

Me interesa que la gente se emocione con lo que hacemos. Y no solamente con el aspecto sensorial, la provocación, la ironía, el humor, también forman parte de esta emoción. Mi trabajo es emoción.

Hace un tiempo era imposible, pero, hoy, es factible soñar con la cocina, ¿qué consejo le daría a aquellos que desean dedicar su vida al mundo de la restauración?

Es una profesión muy dura pero, a la vez, es muy gratificante. Como en todas las profesiones, debe de gustarte mucho y encontrar el tipo de cocina que más te emociona para poder transmitirla. Es fundamental.

Maestro de maestros, ¿qué opina de los nuevos chefs que pisan fuerte, como el restaurador de NH Paco Roncero?

Hay una generación de cocineros muy buena, que están haciendo las cosas realmente bien, cosas diferentes. La sociedad media, además, lo está apreciando y muestra interés. Hay que seguir por este camino, sin duda.

A pesar de los tiempos que corren, la gastronomía española sigue en alza, ¿será por eso que dicen que ‘comer da la felicidad’?

Da parte de la felicidad. El comer lo hacemos diariamente al menos dos veces al día, si comiendo eres feliz ya tienes mucho de ganado

DÉJENOS CONOCERLO UN POCO MÁS…

¿Cuál es su ingrediente favorito?

Todos, cada uno tiene sus características personales.

¿Hay alguno que deteste?

El pimiento rojo, es el único producto que no me gusta.

¿Concibe la cocina sin aceite de oliva?

No, es un producto genial, único…

De la comida de casa, la de su madre, ¿cuál es ese guiso o preparado con el que siempre ha disfrutado como un niño?

Como la mayoría de los niños comía cuatro cosas y ya está, recuerdo las alcachofas fritas, las tortillas…

¿Algún sueño por cumplir?

El tiempo. Y continuar motivándome para ser feliz.

Un lugar para perderse.

Cala Montjoi.

¿Para cuándo una visita a Sotogrande?

Estuve en Sotogrande hace mucho tiempo, espero poder volver pronto…

Y, por último, ¿en su caso se cumple el refrán de ‘en casa de herrero cuchillo de palo’ o se pone el delantal al llegar a su cocina?

En casa cocino yo, pero sólo porque voy más rápido que mi mujer.